outubro 21, 2005

WILMA / Amparanos Señor (*)

Millones de miradas siguen ansiosamente el desplazamiento de Wilma, el mayor huracán que se haya formado en el Atlántico, el cual adquirió categoría 5 y representa un peligro real e inminente para el estado de la Florida.

El ciclón, que impuso dos importantes marcas --el que más rápidamente se ha intensificado y el que más baja presión central ha tenido con 882 milibares--, ya ha cobrado víctimas, pues dejó 10 muertos en Haití.

''Perdimos más de 1,000 vidas con [el huracán] Katrina. Si Wilma llega a los Estados Unidos, a la costa de la Florida, tan sólo como categoría 3 o 4, estamos ante la enorme posibilidad de perder una enorme cantidad de vidas'', dijo ayer el director del Centro Nacional de Huracanes, Max Mayfield.

Al cierre de esta edición, Wilma se había convertido en un huracán de categoría 4, que se movía en dirección oeste-noroeste unas 7 millas por hora. Sus vientos habían bajado ligeramente a 155 millas por hora, la presión interior subió a 900 milibares y se encontraba unas 285 millas al sureste de la isla de Cozumel, México, y 465 millas al suroeste de Cayo Hueso, en el estrecho entre México y Cuba.

Mayfield informó que ayer aparecieron tres modelos diferentes sobre la trayectoria de Wilma. El primero muestra un camino similar a los pronósticos anteriores, entre Yucatán y Cuba y luego hacia la Florida. Otro tiene el mismo paso, pero mucho más lento, mientras que el tercero muestra al huracán permaneciendo en el noroeste del Caribe y luego dando vueltas por Cuba a principios de la semana próxima.

El consenso del Centro sitúa a Wilma al norte del occidente de Cuba para el sábado por la tarde, y cruzando la Florida para las 2 p.m. del domingo.

''Soy muy honesto con ustedes al dejarles saber la inseguridad que tenemos'', acotó Mayfield.

No obstante, las autoridades del sur de la Florida comenzaron ayer a mover las primeras piezas en el engrasado plan de defensa contra huracanes. Se ha decretado la evacuación obligatoria de Los Cayos de todos los turistas y no residentes, y Miami Beach avisó al público para que llame a la alcaldía si necesita que recojan basura de grandes proporciones.

Aunque en Miami-Dade no se ha decretado ninguna evacuación, el alcalde, Carlos Alvarez, sugirió a quienes viven al este de la carretera U.S. 1 que comiencen a buscar dónde refugiarse ante tal eventualidad.

''Aquí no vale la pena caminar 20 millas si se puede hacer en dos. Busquen la casa de un amigo o familiar que esté en una zona segura; no hace falta salir del condado'', dijo Alvarez.

El alcalde indicó que el Centro de Operaciones de Emergencia abrirá sus puertas mañana a las 6 a.m., y que mantendrá informado al público.

Alvarez destacó que un fenómeno como Wilma pudiera tener una impacto mayor en el servicio eléctrico que Katrina, pero hizo un llamado a la paciencia porque ``cuando 800,000 personas se quedan sin electricidad, sencillamente no se puede recuperar rápidamente. Ningún sistema puede hacerlo''.

En términos de transporte público, la empresa de ferrocarriles Amtrak anunció que a partir de hoy y mientras dure el paso de Wilma, queda suspendido el servicio de tren Orlando-Miami.

Por otro lado, ayer los efectos de Wilma se sintieron en casi todo el Caribe y Centroamérica. En Haití se reportaron 10 muertos por deslaves de tierras a causa de las intensas lluvias. En Jamaica, las autoridades dijeron que tenían reportes de víctimas mortales, pero no dieron una cifra.

En Cuba, las autoridades anunciaron el comienzo de la evacuación de 235,000 personas en la parte occidental de la isla, y decretaron fase de alarma para las occidentales provincias de Pinar del Río, La Habana, Ciudad de La Habana, la Isla de la Juventud, y alerta en Matanzas.

Pinar del Río, donde los embalses están al 93 por ciento de su capacidad, es la provincia más amenazada.

''Hasta el momento fueron trasladados hacia lugares seguros unas 25,000 personas que viven en zonas propensas a inundaciones costeras, derrumbes y aguas ubicadas abajo de las presas'', según las autoridades pinareñas.

Además, 10,00 personas fueron evacuadas de zonas de riesgo o afectadas por inundaciones y deslizamientos de tierra en las provincias orientales de Granma, Santiago de Cuba y Guantánamo, donde caen fuertes lluvias desde el martes.

En La Habana también comenzaron los preparativos de albergues y se mantienen a la expectativa las provincias centrales de Cienfuegos, Villa Clara y Sancti Spíritus, donde las lluvias se han ido extendiendo gradualmente.

En Centroamérica, que apenas comienza a reponerse de los destrozos provocados por la tormenta tropical Stan hace dos semanas, se declararon estados de alerta generales en las varias regiones donde se espera el impacto de Wilma.

Sin embargo, Honduras, que temía el impacto directo del poderoso huracán, respiró aliviada tras conocerse que Wilma había variado su trayectoria para dirigirse hacia la península de Yucatán. [RUI FERREIRA/El Nuevo Herald]

(*) Esto tiene el copyright de Roberto Fabricio.